Aunque Lois parecía emocionada por volver a casa temprano, al poco rato comenzó a sentirse culpable por haber cerrado antes de lo acostumbrado.
—¡Ah! No sé si fue buena idea marcharme antes. Tengo clientes que regularmente llegan después del mediodía. Espero que no se molesten por ello —se lamentó.
Su comentario me hizo darme cuenta de que no resultaba muy beneficioso para el negocio de Lois que cerrara temprano, puesto que causaría confusión en los clientes vespertinos. Entonces propuse inmedi