Epílogo
Nicklass
Algún tiempo después de lo sucedido en las afueras de Seattle...
—Hola, Angeline. —Termino de cerrar las puertas de la casa. Dentro de una hora se hará de noche y hoy no podemos permitirnos cometer el mismo error que ayer.
—Señor, ¿cómo se encuentra hoy? ¿Sus quemaduras están sanando como deberían? —Sonrio un poco ante su preocupación.
—Estoy bien, Angeline. Más importante, ¿cómo están tus hijos? —Su expresión cambia inmediatamente. Es una entre la ira y la vergüenza—. ¿Qué pas