Margret
El viaje en motocicleta no estaba tan mal.
Nick, en particular, no era mal conductor.
Sentía el aire golpear mis mejillas mientras Nicklass serpenteaba las calles de Seattle.
Nos habíamos desviado del camino porque él me había dicho que iba a pasar por algo a la casa de un amigo y que luego me llevaría a mi departamento.
No proteste. Realmente me sentía bien con Nicklass, no me sentía cansada, no me sentía insegura, y todos los pensamientos de antes se habían esfumado casi completamente