Punto de vista de Manuel:
No podía creerlo. Miguel y Florida estaban besándose. Estaban sentados en una mesa de un café, tomados de la mano, y Miguel le había dado un beso en los labios. Yo estaba sentado en otra mesa, a unos metros de ellos, y no podía apartar la vista.
Me sentí traicionado. Florida era muy importante para mi, y yo la amaba. Miguel era solo un admirador suyo, alguien que había aparecido de la nada y que ahora estaba tratando de robarla de mí.
No podía creer que ella lo dejara