El Gran Maestre y Roger estallaron en carcajadas sarcásticas; ya que intuyeron el efecto devastador que tal revelación causaría. Tan pronto como se diera la circunstancia, ese veredicto se cumpliría irrevocablemente. La circunstancia surgió antes de lo esperado. -Antes apareció el verdugo, rompele el alma a esta desgraciada hasta que se arrepienta de lo que hizo –ordenó el Gran Maestre de la orden sacrílega. "Con el mayor placer, Gran Maestre", respondió alegremente el gran verdugo. Esta ordena