Poco después, Clara frunció ligeramente el ceño.
—¿Cómo está? —preguntó Suriel dando un paso al frente.
Clara retiró la mano y dijo en voz baja: —La señora está débil de salud, parece que se lesionó el cuerpo durante el parto anterior. Pero puede recuperarse poco a poco.
—Mi cuerpo ya no se recuperará bien. Poder sobrevivir ya me alegra.
—¡Madre, no digas eso! —Suriel obviamente no quería escuchar esas palabras pesimistas.
—Bueno, no hablemos más de eso, deben de tener hambre. No sigamos charlan