Clara rió suavemente y dijo: —Pensé que para ti, él era simplemente una carta de venganza contra mí.
—¿Cómo puedes pensar así? —Diego frunció el ceño, sintiendo que Clara estaba actuando de manera un tanto extraña esta noche.
Originalmente tenía la intención de decir algunas palabras más, pero Yolanda había causado tal alboroto que ahora tenía que lidiar con el desastre que ella había creado.
Lo que le esperaba eran lágrimas de Yolanda y la furia de la familia Blanco.
Diego le entregó a Clara la