La Noche Incorrecta.
La noche no tenía nada de extraordinaria.
Un cóctel empresarial más, luces cálidas, música cuidadosamente neutra, conversaciones que avanzaban en círculos previsibles. Un espacio diseñado para que nada ocurriera de verdad.
Por eso, cuando algo ocurrió, Valentina lo sintió como una infracción.
El evento se desarrollaba en una terraza cerrada, con vista a la ciudad. El tipo de lugar que invitaba a las confidencias sin permitirlas del todo.
Alexander la vio, y el corazón de Valentina se detuvo por