Capítulo 30: El nuevo profesor.
Ya se han dormido mis niños, me dispongo a realizar unas tareas pendientes de la universidad, ya próximamente vienen los exámenes aprobatorios, para pasar al otro nivel. Muchos de mis compañeros conocen mi historia, algunos me admiran por la valentía que tuve en dejar a Robert otros simplemente me critican por qué según, para ellos debo de quedarme al cuidado de mis hijos y estar al lado de mi esposo. ¿Y olvidar mis aspiraciones personales? Jamás lo haría. Ya no, en este punto de mi vida, donde