Bajo los escalones de dos en dos. Tengo que alejarme de aquí cuanto antes. Estando cerca de ella me siento muy vulnerable.
«Es demasiado tarde para rectificar, Lud. Acabas de joderte la vida»
La voz de mi mayordomo me expulsa súbitamente de mis pensamientos.
―Buenas noches, señor.
Bajo el último escalón y me detengo frente a él.
―Buenas noches, Alfred.
Mueve su mirada hacia la parte superior de las escaleras.
―La cena está lista, desea que se la lleve a la habitación o cenará en el comedo