Esta semana ha sido de adaptación y acoplamiento con nuestra nueva vida. Mi madre y Rafa se tomaron la habitación que siempre ha sido la de mis abuelos, ahora esa era la alcoba principal. Rafael respetó la memoria de mi padre y como solo nos quedaremos un año más, luego de la graduación, algunos exámenes y la operación, nos regresamos a Montería.
A mi mamita la veía muy feliz, la gran noticia de un hermanito me tenía ¡soya! Si estaba loca con Cadie, no me imagino con un, pétete, que tenga mi sa