Cuando las cosas son pa’ uno, son pa’ uno, quien iba a pensar que en este instante me estaba vistiendo con el traje de novia con el cual se casó mi mamá. La vieja Rochi se veía feliz, cuando me casé la primera vez era tan flaca que no me quedó. Ahora me queda como anillo al dedo.
Mamá no deja de dar gracias a Dios, papá le contó y dijo que va a pagar con una novena a la Virgen del Carmen. El vestido era sencillo y precioso. Los hombros eran destapados y el bolero cae hasta el busto, con flores