Tres meses, habían pasado todo ese tiempo y por un mes estuve detrás de ella para aclarar el tema y nada. Cada vez que tocaba el tema me salía con miles de dichos, no ha permitido aclarar la situación, aunque cada vez al hablar siento que más las embarro, ya no quiero un dicho más del cual me toca analizar o buscar por internet la palabra que no le entiendo.
Como cotúo, eso dijo una vez «Tras de cotudos, con paperas», hasta resulté ser «más baboso que un bulto de ñame», o su, «ajá» que lo mete