Esperábamos que dijera algo. De mi parte, aunque callara, no tenía nada que decir, más que Catalina me gustaba, pero era muy pronto para decirlo. Lucas se encogió de hombros.
—Yo nunca lo he negado, esa monteriana me tiene embobado.
—Por lo que veo. Es mejor llegar acompañado. Mejor llego con Nadia, todos quedaríamos emparejados. —dijo Lucían.
—Yo no tengo pareja. —comentó Ricky.
—¿Y Betty?
Hablamos en coro los tres. Ricky se puso rojo, se fue en dirección a la salida, era momento de irnos, é