Íbamos en la camioneta rumbo a la clínica, no sé cuál era el bololó armado por mi esposo con Rafa. Los dos iban muertos de la risa porque según ellos volteé los ojos como la niña del exorcista. Yo deseo llegar a mi casa y antes ver a mis papás, hermanos, abuelos; luego acostarme a dormir.
Dylan se va el lunes de gira, regresa en quince días, había dicho que cada ocho días y logré convencerlo para que lo hiciera quincenal, eso sí, necesitaba, varias llamadas al día. Regresa a la boda de Lucían.