El señor del taxi no sabía que hacer, solo esperó a que me calmara un poco. No me podían quitar a mi hija, Cadie es parte de mi vida.
—Joven, respire, tome el control de lo que le esté pasando. No tengo problema en esperar a que se calme, se ve muy alterado. Sin embargo, todo tiene solución, muchacho. Unas cosas pueden ser complicadas otras no.
El señor no tenía idea del daño causad, juro que quería desaparecer del planeta. En ese momento llegó una llamada, y era Betty. El corazón casi se me