Me llamaron del jardín de Cadie, la profesora necesitaba hablar conmigo y con la psicóloga para mirar el comportamiento de la niña. La cual no ha sido lo mejor. Mi sonriente hija no ha vuelto a ser la misma.
Todos en casa estaban arrepentidos por aconsejarme y por lo que hice. Menos Rafael y Dylan. Rafa me llamó, mientras estuve en Estados Unidos, para decirme que pensara con cabeza fría. Y Dylan dijo que en el tema de Cadie debería de hablarlo con Ricky.
No hice caso. Me convencí de que era po