Narra: Alexander Jones
La sala de juntas del piso cuarenta y dos de Jones & Steel apestaba a café caro, hipocresía corporativa y miedo institucional. A través de las inmensas cristaleras que dominaban la City de Londres, el cielo gris plomo de la mañana parecía una losa de concreto suspendida sobre las cabezas de los doce miembros del Consejo de Administración. Hombres de la vieja guardia, con trajes sastre oscuros y corbatas de seda que costaban el salario mensual de un obrero, revisaban las te