27- La Rendición del Deseo.
Aunque el sol y el océano invitaban a la inacción, la mente de Sarah y Gabriel no podía estar completamente quieta. La absoluta privacidad de Voavah se convirtió en su cuartel general más seguro.
Una tarde, mientras la brisa marina agitaba las cortinas de su habitación sobre el agua, revisaron los primeros borradores para el reportaje de la revista ¡Hola!
—El titular debe ser claro —dijo Sarah, señalando la pantalla de su laptop—. Tiene que ser sobre el compromiso y no sobre el escándalo.
Gabri