2. Magnate Noruego.
Cuando la camioneta finalmente se detuvo, Marina estaba al borde de la hipotermia y con el orgullo hecho pedazos. Ante ella no se alzaba un hotel boutique ni una villa de lujo, sino una estructura imponente de troncos oscuros y piedra que parecía haber crecido directamente de la montaña.
Lars bajó, descargó las maletas de Marina de un solo tirón y las dejó caer sobre el perche cubierto de nieve.
—Bienvenida a casa —dijo él, abriendo la pesada puerta de madera que crujió con un sonido que daba m