1. Magnate Noruego.
El Aeropuerto de Adolfo Suárez Madrid-Barajas nunca se había sentido tan pequeño. Marina Morales Casillas caminaba por la terminal VIP con la barbilla en alto, ocultando sus ojos tras unas gafas de sol de montura ancha, ignorando el murmullo de las personas que la reconocían. En las pantallas de los quioscos, los titulares de las revistas de chismes aún gritaban su nombre.
—¿El fin de la It-Girl? Marina Morales y el escándalo que avergüenza al imperio G&M.
Un desplante público a un embajador, una fiesta que terminó con patrullas de policía y una actitud que su padre, Gabriel, ya no estaba dispuesto a tolerar.
—¿Realmente vas a dejar que me envíen al fin del mundo? —preguntó Marina, deteniéndose frente a la puerta de embarque.
A su lado, Gael, su hermano mayor, sostenía su propia tableta con la frialdad de quien ya maneja medio mundo. Él era el sucesor, el hijo perfecto, el que había cambiado las fiestas por las juntas directivas. Miró a su hermana pequeña con una mezcla de lástima y