Elizabeth
Con las ausencias constantes de John, pasaban casi meses sin verse, y Elizabeth se entregaba cada vez más al trabajo voluntario.
Organizaba presentaciones para los niños del orfanato y promovía fiestas temáticas en el asilo. Entre los abandonados y solitarios, Elizabeth se sentía como ellos. En cierto modo, ella también vivía el abandono y la soledad.
En una de aquellas visitas al asilo, el salón principal estaba silencioso, con apenas el sonido lejano de una vieja radio que tocaba can