Elizabeth
Elizabeth estaba en la sala de música del orfanato, rodeada por los niños que cantaban en coro. La inocente armonía llenaba el ambiente, proporcionándole un raro momento de paz. Sin embargo, la melodía fue interrumpida por el insistente sonido de su teléfono móvil.
Frunció el ceño, no le gustaba interrumpir las clases, pero al ver el nombre de la escuela de sus hijos en la pantalla, sintió que su corazón se aceleraba. Contestó de inmediato, ya aprensiva.
—¿Señora Elizabeth Walker? —La