—Dana—
Escuchar de Mary que yo sería el chivo expiatorio de todo el plan que estaban fraguando me ponía los pelos de punta. ¿Cómo se les ocurría pensar que ese tres patas se había fijado en mí? El tipo está loco, me odia, si me mira con cara de furia cada vez que estamos cerca. Eso lo había comprobado anoche, cuando me encontraba con Leo, el asistente del señor Di Rossi, en la gala del MET.
Flashback
—Señorita Dana, ¿me permite? Tengo que ir a ver algunos detalles y ya regreso.
—Por supuesto Le