Aquella pregunta hizo reaccionar tanto a Teresa como a Amelia, quien hubiese preferido que su pequeña aún no supiera nada.
- Tere, ¿Por qué dijiste hermanito? Mami, ¿me vas a dar un hermanito? -preguntó Almendra con duda, pero con una evidente sonrisa.
- Almendra… Cariño… Bueno… -dijo Amelia, no sabiendo cómo sería la reacción de la niña. – Sí, sí es verdad, aquí en mi pancita hay un bebé.
Amelia limpió sus lágrimas y sonrió, pues lejos de todo el drama, no podía ocultar lo evidente.
Por un lado