Amelia se quedó sin palabras, pues no esperaba que aquel frio hombre actuara de esa manera.
- ¿Cómo estas, cariño? ¿todo bien? -dijo Luciano en un tono que Amelia no supo cómo interpretar.
Daniela vio la escena y no supo qué era lo que había sucedido en las pocas horas que había dejado sola a su mejor amiga.
- Señorita Alba, no me molesta que visite a mi esposa, al contrario su presencia siempre será bienvenida, pero, solo le voy a pedir algo, no venga a inquietar a mi esposa, ella necesita repo