Luciano y Tadeo se toparon con que en Rocca d’Orcia no había servicios médicos permanentes, por lo que, sin más opción, se fueron a la comunidad más cercana, la cual estaba a cerca de 40 minutos de ahí.
- Señor, esta mujer no reacciona y temo que esta por dar a luz. -dijo Tadeo preocupado.
- ¡No me digas! ¿Crees que no me había dado cuenta?
- Perdón señor, pero debemos buscar un hospital si no queremos que la criatura nazca aquí.
- Dime, no le tienes miedo a cavar un pozo para enterrar a mi