Capítulo 102: Amena charla...
Tras unos cuantos minutos más, Marie y Vania salieron de la habitación que compartían.
Vania todo el camino iba jalando el vestido para tratar de que este no se subiera por sus carnosos muslos, pues, aunque le quedaba a la perfección, no podía negar que tenía algunos kilitos de más que hacían que, el vestido de vez en vez, se le subiera un poco más.
- Deberías salir a correr un poco, mírate, estás hecha una lindura, solo que eres un poco regordeta, no tanto como para considerarte obesa, pero sí