El Palacio de las Convenciones brillaba bajo los focos, sus columnas neoclásicas bañadas en luz dorada que se reflejaba en las copas de cristal. La gala benéfica reunía a lo más selecto de La Habana - diplomáticos, empresarios y algunos rostros menos presentables que circulaban entre el champán y los canapés.
Daniela ajustó el bolso de mano sobre su hombro, sintiendo el peso de los documentos falsos contra su costado. Su vestido negro de seda, cortado al bies, se movía con elegancia mientras c