La Sustituta de Charlotte

Charlotte apoyó la mano sobre su pecho, sintiendo su corazón latir con una fuerza que no conocía. No era ansiedad: era determinación. —Confía en mí —susurró—. Así como yo confío en lo que va a crecer aquí.

Aiden sostuvo su mirada un segundo más de lo prudente. No respondió, pero algo en su expresión delataba que había escuchado más de lo que quería admitir. Luego se marchó, llevándose consigo ese eco que no se apaga con una ducha ni con distancia.

Saliendo del hotel, el aire de la tarde le dio de lleno en el rostro. Aiden respiró hondo, como si necesitara recordar quién era antes de subirse al auto. Apenas giró la llave, el teléfono vibró. —¿Dónde te encuentras? Necesito verte —dijo Andrea, sin preámbulos. Su voz traía una urgencia afilada, distinta.

Aiden frunció el ceño. —Saliendo del despacho —respondió, eligiendo cada palabra—. ¿Cuál es tu urgencia, Andrea?

Hubo un silencio breve, cargado de algo que ella estaba conteniendo. —Encontré a la mujer perfecta que puede alquilar su vien
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
capítulo anteriorcapítulo siguiente
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP