Los labios de Monique se curvaron en una sonrisa al abrir los ojos y encontrar el rostro apuesto de su esposo profundamente dormido a su lado. Ser la primera en despertarse esa mañana le dio la oportunidad de admirarlo. Incluso dormido, se veía atractivo. Desde sus cejas pobladas hasta su nariz recta y sus labios sonrosados. Su mirada se detuvo en la mandíbula, notando un ligero rastro de barba incipiente. Y mientras lo observaba, casi podía ver a Jacob.
Esa barba incipiente en su mandíbula le