Capítulo 72 — Bajo la piel
El amanecer apenas rozaba los ventanales de la nueva propiedad y el aire olía a café recién hecho, junto a tierra húmeda; los jardines recién restaurados rodeaban la casa con un silencio cálido, casi irreal. De esa manera en la cocina, Vera giró con suavidad la cuchara dentro de su taza, sonriendo cuando sintió los brazos de Igor rodearla por la cintura como hacía desde que habían decidido estar juntos.
— Buenos días — dijo ella sintiendo como besaba su cuello.
— Buen