TRISTAN
Mierda.
Esa fue la primera palabra que me vino a la cabeza cuando su mensaje apareció en mi pantalla. Lo miré como si me hubiera traicionado. Como si me hubiera mentido.
¿Cómo pude ser tan estúpido como para pensar que estaba lista para perdonarme? ¿Cómo pude creer que buscaba algo bueno, algo que yo había estado esperando escuchar?
Había visto significado donde no lo había. Esperanza donde solo había distancia.
Volví a casa de la oficina como un hombre persiguiendo un recuerdo. Me duch