YELENA
Mis ojos se quedaron fijos en la pantalla, como si tal vez lo hubiera leído mal. Como si al parpadear, las palabras cambiaran.
Cadena perpetua.
Se me cortó la respiración mientras me recomponía. "¿Tyler era... qué?", susurré con voz temblorosa.
¿Por qué?
¿Por qué eso?
¿Por qué no la muerte?
¿Por qué algo lento... algo que lo consumiera poco a poco?
Las lágrimas empañaron mi vista antes de que me diera cuenta de que habían empezado a caer. Una cayó en mi mano, luego otra, y ya no paraban.