YELENA
¿Qué demonios?
De todas las personas que esperaba ver al entrar en casa de Jackson, Tristan era el último.
El último de todos.
Había accedido a que trajera a Claire. Incluso dijo que tenía asuntos de la manada que atender. Eso me alegró. Me dio paz. Pensé que por una vez no tendría que ver esos ojos azules mirándome como si le perteneciera.
Y aquí estaba.
¿Por qué seguía apareciendo por todas partes?
¿Acaso no había hecho ya lo suficiente?
—¡Mamá! ¡Ven con papá!
La manita de Claire me sa