Amy:
Echo una mirada rápida alrededor, busco un sitio en el que esconderme, pero el único armario que hay en la habitación es demasiado pequeño para mantenrrme aquí. No hay otro sitio en el que
esconderme. Quedarme aquí sería un suicidio. Necesito salir y tiene que ser ya.
Por suerte duermo en pijama, y con cautela salgo al pasillo. Como tengo los pies descalzos, noto el frío del suelo, que se une al escalofrío que me recorre por dentro. Fuera de allí, me siento
aún más expuesta y vulnerable