Amy:
Me sujeta por la cadera, retoma el ritmo y me folla con más fuerza y rapidez.
Sus sacudidas reverberan dentro de mí, haciendo que mi cuerpo irradie ondas de
placer. Sigo aferrándome a las sábanas con las manos.
Cada vez chilló más alto
mientras la tensión en mi interior se vuelve insoportable, intolerable… Y después
me rompo en mil pedazos; mi cuerpo palpita sin cesar alrededor de su enorme erección. Gime y clava los dedos en mi piel mientras me agarra la cadera con más fuerza y sient