Amy:
Me dejo la camisa puesta y corro hacia la puerta para echar el cerrojo y tener intimidad. Cada paso me recuerda el calor palpitante que siento entre las piernas y el roce de los vaqueros contra mi clítoris sensible aumenta mi excitación.
Al volver, Alexis está medio reclinado hacia adelante sobre la cama. Se ha desatado el pijama por la parte delantera y se acaricia la polla erecta.
Un fuerte vendaje le cubre las costillas, pero no consigue menoscabar el poder salvaje de su cuerpo muscul