Amy:
Para mi alivio, eso también ha ido mejorando. Es como si mi subconsciente supiera que él está aquí y que estoy a salvo con él.
Por supuesto, también ayuda que, cuando me levanto gritando, él está a mi lado para calmarme y hacerme olvidar las pesadillas.
La primera de ellas tuvo lugar la tercera noche después de que llegara a la finca. Soñé de nuevo con la muerte de Katya, con un océano de sangre que me ahoga; pero esta vez, unos brazos fuertes me agarran y me salvan de una muerte segura.