Alexis:
La encuentro sentada junto a la piscina, descansando con un libro debajo de una sombrilla. Tiene las delgadas piernas cruzadas por los tobillos y lleva puesto un bikini blanco sin tirantes.
La piel dorada le brilla con gotitas de agua. Debe de haber estado nadando hace poco.
Al oír mis pasos se sienta y deja el libro en la mesa de al lado.
—Hola —dice con suavidad cuando me acerco a su hamaca. Las gafas de sol que lleva son
demasiado grandes para su cara tan pequeña: parece una libél