Viktoria:
Por supuesto que este no es un cuento de hadas, y obviamente ser la esposa de Stefan no solo implica beber, emborracharse y tener sexo en playas desiertas.
El insistió en que lo acompañara y viera como opera.
—Arma en mano —ordenó, mientras avanzamos por la zona turística.
Lo veo cometer asaltos, proferor amenazas y soltar disparos cuando entra a un negocio, buscando a la persona que le debe dinero Yannek y si no lo tiene no duda en soltarle un tiro.
Noto que el próximo ajuste