Amy:
Las veinte y cuatro horas posteriores se desdibujan en mi memoria.
Después de incorporarme, me sentí mareada y desorientada; me dolía la cabeza y todas las articulaciones, como si todo mi cuerpo fuera un enorme moretón.
Escuchaba un estruendo de fondo y parecía como si todo lo que me rodeaba se fuera volviendo cada ves más irreal y me llegara de muy lejos.
Creo que en algún momento ,me había desmayado por la explosión, pero no estoy
segura. Cuando me recuperé lo suficiente para caminar,