Leonardo se puso de pie con determinación, sus ojos reflejaban una mezcla de rabia y convicción.
—No voy a permitir que ese hombre se salga con la suya. Cueste lo que me cueste, voy a sacarlo de nuestras vidas… y se va a arrepentir, se los juro.
Don Mario lo observó en silencio. Había visto muchas emociones en su hijo antes, pero nunca esta. No era simple enojo, era una decisión firme, un deseo de justicia… o tal vez de venganza.
—Leonardo… —intentó decir algo, pero el joven ya estaba tomando s