(Alessandro)
El sol doraba el jardín y hacía brillar la decoración como un escenario sacado de un sueño. Los colores vivos del mundo de Del Revés estaban por todas partes: mesas con personajes inflables, globos flotando, dulces personalizados, y la enorme tarta de tres pisos con todas las emociones sonriendo en la parte superior. Era imposible mirarlo todo y no sonreír como un tonto.
Larissa estaba a mi lado, con aquel vestido alegre que parecía hecho a medida para ella. ¿Y Gabriel? Gabriel era