— ¿Qué tipo de comentario es ese? — respondí, seria, mirándole de frente. — ¿Estás hablando de Julio?
— Sí, Alice. De él mismo. — Me miró de arriba abajo, luego miró a Julio. — Por lo que veo, sois bastante… íntimos.
— Tranquilo, guapo — intervino Julio con una sonrisa torcida, claramente provocando. — No hay nada entre nosotros, aunque Alice esté buenísima.
La frase cayó como una bomba en medio de la sala y yo puse los ojos en blanco, soltando un suspiro impaciente.
— Julio, por favor…
— Qué b