(Alice)
29-08 - Lunes
El sol apenas había salido por completo y ya estaba en la cola del centro de salud, con la cara cansada y el corazón aún más. Después de la crisis de ayer, necesitaba reponer mi medicación.
La recepcionista ni siquiera tuvo que preguntarme qué quería. Ya me conocía.
—Hola, Alice… ¿Vienes por la insulina, no? —dijo, buscando mi ficha en el sistema.
—Sí… —respondí, con una pizca de esperanza.
Tecleó algo, frunció el ceño y soltó un suspiro antes de mirarme.
—No hasta el mes que viene, cariño. Todavía no ha llegado y la previsión es para el cinco, quizás el seis.
Cerré los ojos y exhalé despacio.
—Es la misma respuesta que me dieron el mes pasado…
—Lo sé, es una vergüenza. Pero no tenemos control, por desgracia. —habló con un pesar sincero en la voz.
—Está bien. Gracias de todos modos. —forcé una sonrisa y me alejé, sintiendo cómo el peso en el pecho aumentaba.
Fui directo al restaurante. Empezaba a las dos, pero quise llegar antes y mantenerme ocupada. Quizás limpi