El corazón de Marlen parecía un tambor desbocado y su respiración, un fugitivo escapando de la prisión de sus pulmones, a pesar de que no estaba haciendo nada malo y no tenía por qué sentir todo aquello; sin embargo, la sorpresa logró que sus emociones se descontrolaran. Por otro lado, Elijah, nublado por la furia, arrastró su asiento hacia atrás y se puso de pie bruscamente. Luego, extendió ambas manos al frente y recitó un conjuro en un idioma ancestral, provocando que el aire a su alrededor