Liam Jones.
El ambiente en el bar era melancólico, un violinista tocaba una pieza musical que tocaba el alma.
Entre cada sorbo de whisky dejaba salir un suspiro profundo.
Cada nota que tocaba ese músico estaba impregnada de una tristeza que me era familiar.
Desde la barra veía a la gente charlar y disfrutar de su tiempo, ajenos a las horas que pasaban.
“ ¡Cuánto vacío en mi corazón!” , pensaba mientras esas notas me embriagaba de nostalgia.
Fue en medio de ese trance que lo ví, al otro extremo