Liam Jones.
El congreso de empresarios había concluido y la atmósfera estaba impregnada de un aire festivo.
El sonido de las copas chocando, risas y charlas se mezclaba con el suave murmullo de una música de fondo.
Tenía una copa de champagne en la mano, pero mi mente estaba completamente distraída.
Mientras todos bebían y celebraban, yo solo tenía ojos en:
Alfa Edwards Hills. Desde que llegué, no pude evitar mirarlo; me intrigaba el secreto que me había ocultado.
Había esperado este momento p