Ava Hills.
Mis nervios iban en aumento, cuando ví a Brad y a mi padre en la sala, contuve las lágrimas.
—Ava, cariño ¿ Dónde estabas? Aquí el suegro me decía que….
Yo salí corriendo escaleras arriba, no deseaba derrumbarme delante de ellos, ni mucho menos que supieran la causa de mi dolor.
“Yo como siempre, soy una ilusa, debí hacerle caso a mi razonamiento que me advertía que no debía ir, pero mi corazón es tonto.”
Solo deseaba verlo una vez más, tal vez para despedirme de lo que alguna vez ha